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7 de julio de 2009
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(diariomotor.com) Si algo caracterizaba al BMW Isetta era su tamaño. Un diminuto coche al que se accedía a través de su frontal y que no destacaba precisamente por su espacio interior. Pues bien, como en el mundo del automóvil siempre queda algo con lo que sorprenderse, ahora nos encontramos con este singular vehículo convertido en taxi. No sabemos si su utilidad quedará demostrada, pero de lo que si estamos seguros es de que llamará la atención.